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Se sabe que la nutrición en alteraciones orales requiere un manejo especial, ya que estas afecciones pueden tener un fuerte impacto sobre la capacidad de alimentarse correctamente en los individuos, instaurando una situación que conlleva a un deterioro del estado nutricional. En este artículo veremos cómo se maneja la nutrición en alteraciones orales desde la perspectiva de la nutrición clínica.

Salud oral y alimentación

La salud oral y la alimentación se encuentran estrechamente relacionadas ya que el estado nutricional influye en el desarrollo craneofacial y de la mucosa oral, además, juega un importante papel en la aparición de enfermedades dentales y periodontales y se relaciona con un tercio de los casos de carcinogénesis de la mucosa oral. De este modo, la salud oral y la nutrición son sinérgicos: tanto las infecciones orales, como las afecciones sistémicas agudas, crónicas o terminales, afectan a la masticación a nivel funcional y por ende a la alimentación y el estado nutricional. 

Asimismo, la nutrición y la dieta influyen en la integridad de la cavidad oral y contribuyen a la progresión de las enfermedades orales. La presencia de alteraciones nutricionales, tanto por exceso (obesidad) como por defecto (desnutrición), se han asociado con patologías orales.

La desnutrición proteico-calórica adquirida en edades tempranas de la vida y mantenida durante la infancia, influye sobre la exfoliación y erupción de los dientes, a la vez que condiciona una mayor incidencia de caries en la dentición primaria. La desnutrición agrava las infecciones bucodentales (como la gingivitis ulcerativa necrosante) y con el tiempo puede hacer que se transformen en enfermedades potencialmente mortales como el noma, un tipo de gangrena orofacial desfigurante.

Afecciones bucodentales

La pérdida de piezas dentales o anodontismo, la enfermedad periodontal, que daña las encías pudiendo provocar la movilidad del diente, y la caries hacen que el sujeto muestre preferencia por alimentos blandos, alguno de los cuales tienen una baja densidad nutricional y evite alimentos duros o fibrosos que requieren una mayor masticación.

No sólo las estructuras bucodentales afectan a la selección y utilización de alimentos, también influye la saliva. Una disminución de la secreción salivar por distintas causas como una extirpación de glándulas quirúrgicas o consumo de determinados fármacos como analgésicos, antiinflamatorios, anticolinérgicos, antidepresivos, antipsicóticos, antihistamínicos sistémicos, broncodilatadores sistémicos, diuréticos, descongestionantes y algunos utilizados en alteraciones gastrointestinales produce una mayor incidencia de infecciones y limitaciones que condicionan la ingestión de alimentos.

Esto obliga a una corrección dentaria, y, si dicha corrección no es posible, será necesario recurrir a técnicas culinarias que ablanden determinados alimentos e incluso a la elaboración de purés que faciliten la masticación y deglución.

Actualmente, las patologías bucodentales que constituyen un problema de salud pública importante a nivel mundial son la caries dental y la enfermedad periodontal, las lesiones de la mucosa, el cáncer bucal y los traumatismos bucodentales. En este caso se hará énfasis en la caries dental y la enfermedad periodontal.

Enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal o enfermedad de las encías progresa más rápidamente en poblaciones desnutridas, esto se debe al importante papel que tiene la nutrición en el mantenimiento de una adecuada respuesta inmunológica.

La causa de la gingivitis es la microbiota bacteriana (placa bacteriana subgingival) que, al igual que se indicó en la caries, provoca una fermentación de azúcares. En el caso de la periodontitis, además de la microflora como factor básico, existen otros factores de riesgo: tabaco, diabetes, edad, enfermedades sistémicas, alteraciones inmunológicas y genéticas, movilidad dental anormal.

Existen estudios que intentan establecer una relación entre el estado nutricional y la gingivitis. Así, se ha encontrado una relación entre la deficiencia de vitamina C y ácido fólico con la severidad de la gingivitis. En cuanto a la periodontitis, la relación con el estado nutricional no está clara: se observa una correlación positiva entre déficit de ácido ascórbico, hierro, folato y cinc.

Caries dental

Aunque no existe una relación directa entre malnutrición proteico calórica y la caries, el déficit de vitaminas (A, D), calcio y fósforo puede ocasionar alteraciones en el desarrollo dentario y retraso en la erupción. En la malnutrición proteico-calórica, tan frecuente en los países en vías de desarrollo, se ha detectado una disminución de Inmunoglobulina A en la saliva, lo que podría aumentar la susceptibilidad a la caries.

No obstante, son muchos los estudios epidemiológicos que correlacionan el consumo de azúcar con la prevalencia de caries y en los que se demuestra una clara asociación entre frecuencia de consumo, la ingesta entre comidas y el desarrollo de caries dental. 

Por otra parte, son varias las características de los alimentos que pueden influir en el potencial cariogénico de estos, como por ejemplo la concentración de sacarosa, consistencia, aclaración oral, combinación de alimentos, secuencia y frecuencia de ingestión y pH de los alimentos.

Alteraciones orales

La cavidad bucal es la primera porción del aparato digestivo y, por tanto, en ella comienza la digestión de los alimentos. Es por ello que se trata de un eslabón fundamental en la cadena, ya que es la obertura que conecta el sistema digestivo con el exterior para la recepción de alimentos que permitirá la nutrición. 

De esta forma, cualquier lesión, patología o complicación que se encuentre en el área bucal repercutirá sobre la alimentación, es decir, si existe algún tipo de limitación para ingerir determinados alimentos se tendrá que buscar alternativas: cambiar de alimento, cambiar la textura de este, etc. Así pues, una alteración en la cavidad bucal puede condicionar la alimentación y como consecuencia puede alterar el estado nutricional.

También se encuentra el caso contrario, donde la falta o exceso de determinados nutrientes o sustancias pueden provocar patologías, erosiones, lesiones en la boca y alrededores. El déficit calórico tendrá un efecto sobre el individuo, donde posiblemente este se encuentre con algún déficit vitamínico que en un futuro dará lugar a patologías, por ejemplo, el déficit de Riboflavina puede dar lugar a queilitis angular, que se trata de una serie de lesiones y descamaciones de los labios y de la cavidad bucal. Otro ejemplo puede ser el déficit proteico, que puede afectar al tejido muscular de las encías, provocando gingivitis. También el exceso de azúcares refinados procedentes de las bebidas azucaradas, de la bollería industrial y de las chucherías pueden producir caries.

Tratamiento

La forma de evitar, corregir, prevenir y mejorar estas complicaciones y patologías pasa por seguir unos buenos hábitos alimenticios y una correcta higiene bucal. Para ello, se necesitará conocer cuáles son las bases de una alimentación equilibrada, qué porcentajes de nutrientes se necesita según el estado fisiológico, qué es una dieta variada y suficiente, y, además, conocer cuáles son las recomendaciones de fluoración, frecuencia de cepillado de dientes, higiene bucal, hidratación.

Si sobre tener en cuenta todas estas pautas se encuentra alguna patología que dificulte la alimentación cotidiana se deben realizar los cambios oportunos para conseguir mantener un correcto estado nutricional, no tener ningún déficit, y, por tanto, no agravar la patología o generar una nueva.

La importancia de la nutrición clínica

Cuando se trata de nutrición en alteraciones orales, es la nutrición clínica la especialidad encargada de diagnosticar y tratar los problemas relativos a la alimentación y al estado nutricional de los pacientes. Con el fin de desarrollar una práctica integral y una atención de primer nivel para el paciente, desde TECH Universidad Tecnológica hemos creado el Máster en Nutrición Clínica, un programa especializado que potenciará tus cualificaciones laborales y dará un impulso a la calidad de tu profesión.

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