Warning: strpos() expects parameter 1 to be string, array given in /home/site/wwwroot/wp-content/themes/twentynineteen-child/functions.php on line 163

La piel es una barrera activa que pone a la persona en contacto con el exterior. Al mismo tiempo, protege al organismo de diferentes agresiones por medio de diferentes mecanismos. Por ello, a lo largo del día recoge muchas impurezas y toxinas que deben eliminarse por medio de unos cuidados cosméticos generales que promueven la limpieza y la salud estética.

Higiene

La limpieza de la piel es fundamental para mantenerla sana. Es un proceso básico y se debe realizar en la mañana y en la noche, independientemente de que la persona se haya maquillado o no. De esta manera, se eliminarán las impurezas, restos de cosméticos, toxinas, etc. Se respetará la fisiología de la piel y sus funciones básicas como la respiración, la secreción del sudor y de los lípidos emulsionados con el mismo, que ayudan en la formación del manto hidrolipídico dérmico que recubre y protege la piel.

Limpieza

En la higiene facial, los productos dermocosméticos tienen que cumplir unos requisitos, entre los que se encuentran: productos con un rango de pH de (4,5,8) y con una capacidad de detergencia que respete al máximo los lípidos cutáneos, productos sin efecto irritante, ni sensibilizante, con una capacidad de arrastre correcta y de ser eliminados con facilidad, respetando la fisiología de la piel que se va a tratar. El cosmético limpiador puede actuar de distintas formas:

  • Disolviendo la suciedad con los aceites que lo componen.
  • Emulsionando las partículas por sus activos detergentes.
  • Eliminando por arrastre las sustancias acumuladas en la piel.

Jabones y syndets

Tras el agua, el jabón es el producto de higiene más tradicional. Tienen un gran poder como limpiadores, pero también unos inconvenientes: causan asperezas cutáneas e irritan los folículos. El pH cutáneo lo hace más alcalino, lo cual los hace ser peor tolerados y más agresivos, así como la capacidad de formar compuestos insolubles con el calcio y el magnesio que precipitan en la piel. Por todo ello, el uso de este tipo de productos solo es aconsejable para la limpieza de pieles grasas o normales con tendencia grasa, puesto que su gran eficacia limpiadora elimina las secreciones de las glándulas sebáceas y restos de maquillaje junto con parte de la capa hidrolipídica natural de la piel. Este tipo de pieles son capaces de restablecer la continuidad de este manto entre una a cuatro horas, debido a la fuerte actividad de sus glándulas sebáceas.

En las pieles secas y normales, el uso de jabón les provocaría enrojecimiento, mayor sequedad y descamación en la capa externa cutánea. Por ello, el tratamiento dermocosmético más adecuado es realizado con los syndets. El motivo es que este tipo de piel necesita más tiempo para reparar las agresiones externas de la piel. Son productos con propiedades humectantes, emulsionantes, dispersivas y espumantescon poder detergente, pero con un pH fisiológico de la piel de 5,5.

Emulsiones

Las emulsiones son fácilmente toleradas por todo tipo de pieles. En su formulación tienen tensioactivos que actúan como detergentes y permiten eliminar las sustancias hidrófilas y lipófilas. Se puede distinguir entre dos tipos de emulsiones:

  • Emulsiones A/o (Cold Cream) de fase externa oleosa: contienen un alto porcentaje de grasa, aportan una sensación de frescor gracias a la evaporación del agua de la fase interna y suelen ser más difíciles de eliminar.
  • Emulsiones o/A (evanescentes): la fase oleosa está formada por ácido esteárico y aceites vegetales y minerales (20-30 %) y la fase acuosa por humectantes y trietanolamina. Se eliminan con facilidad y su uso es más frecuente actualmente.

Aceites

Son sustancias difíciles de eliminar. Entre ellas se encuentra la parafina líquida o la vaselina y pueden estar indicadas en pieles secas deslipidizadas.

Geles limpiadores

Son productos sin componentes grasos en su formulación. Por ello pueden ser indicados en pieles con tendencia acneica o seborreica. Deben de ser aplicados mañana y noche, aportan frescor y deben ser retirados con tónico facial o con abundante agua. Es importante destacar que no deben de superar en su composición el 20% de alcohol, ya que pueden causar un efecto rebote y generar más grasa. Por dicho componente, no deben de ser utilizados para limpieza de pieles secas.

Para la higiene de pieles acneicas y seborreicas, son idóneos los geles limpiadores, debido a que no tienen componentes grasos en su formulación.

Toallitas desmaquilladoras

Permiten la eliminación de las secreciones cutáneas, impurezas y restos de maquillaje sin alterar la película hidrolipídica cutánea, gracias a su formulación. Son fáciles de utilizar y con eficacia probada.

Tónicos faciales

Los tónicos faciales ayudan a normalizar las funciones de la piel, estimulan la microcirculación periférica y el tono muscular de la dermis, eliminan los restos de suciedad que pudieran quedar, ayudando a normalizar los parámetros fisiológicos. Se convierten casi en necesarios tras la higiene facial, ya que también aportan un efecto relajante, calmante, regenerador e incluso una acción antiséptica.

No se deben de aplicar en la zona periocular. Se realiza con un algodón empapado en el tónico y, tras la higiene del rostro realizada, con movimientos circulares y sin ejercer presión sobre la piel. Si es un tónico indicado para pieles secas, no debe de llevar alcohol en su composición. Si es para pieles normales o grasas, la cantidad de este no debe de superar el 5-30%.

Exfoliantes

Su acción consiste en eliminar de forma mecánica las células muertas más superficiales del estrato córneo y en desobturar los poros. Su efecto es físico. Aporta beneficios para la piel, puesto que facilita la penetración de cualquier cosmético que se utilice posteriormente y estimula la microcirculación, consiguiendo una piel más luminosa, lisa y brillante.

Mascarillas

Deben de ser aplicadas con la piel perfectamente limpia, para así aumentar la penetración de sus componentes. Deben ser utilizados como un complemento en la limpieza diaria de la piel. Son fáciles de aplicar y extender. Pueden tener acción reafirmante, calmante, tensora y/o purificante.

Hidratación

La hidratación es el agua que aporta la sangre a la piel junto con los nutrientes y el oxígeno. Es diferente a la humectación, que es la humedad que la piel toma del medio exterior, de manera natural o artificial, mediante el uso de diferentes productos químicos y el agua. Al aplicar un producto dermocosmético sobre la piel, se tiene que hablar de las tres capas que ofrecen resistencia a su paso. La primera es la capa córnea, que representa el principal obstáculo de la piel a la penetración de sustancias. Tiene un alto contenido en lípidos y queratina. Bajo contenido en pH(30,31) es la responsable de la resistencia a la difusión. La epidermis ofrece una resistencia menor que la capa córnea. Además, la dermis no actúa casi como barrera, pero puede provocar retención local de algunas sustancias. Tal como antiinflamatorios no esteroideos o esteroides, cuando el flujo sanguíneo no es el adecuado.

El grado de hidratación de la piel influye en la capacidadde absorción. La hidratación de la piel va a depender de la condición de los diferentes componentes de esta como son la barrera lipídica, el factor natural de hidratación, pH y enzimas.

Cambios cualitativos y/o cuantitativos en los anteriores componentes pueden llevar a un estado de deshidratación. La piel deshidratada se muestra apagada, rugosa, tirante y falta de flexibilidad. Puede también producir sensación de tirantez y presentar escamas diseminadas. Aparece a menudo picor y escozor.

Factores

La hidratación de la piel puede conseguirse por diferentes procedimientos como la oclusión, la inmersión en agua de la zona que queramos tratar para posteriormente aplicar el dermocosmético que interese (crema, ungüento) o por medio de determinados excipientes grasos que impiden la evaporación del agua a nivel cutáneo. También se deberá tener en cuenta otra serie de factores al hablar de hidratación:

  • La edad: con los años, la permeabilidad de la piel disminuye. Aumenta el espesor de la capacórnea.
  • Temperatura de la piel: si aumenta la temperatura, se produce vasodilatación, así como la difusión pasiva a nivel dérmico.
  • Condiciones ambientales: la penetración de los fármacos disminuirá si las condiciones ambientales hacen reducir la hidratación de la superficie cutánea.
  • Lipofilia de la piel: la capa córnea es prácticamente lipófila y la dermis hidrófila. Por ello, las moléculas lipófilas pasarán con mayor facilidad por los espacios intercelulares. Otras moléculas polares y el agua presentan mayor dificultad para pasar.

Deshidratación

Entre los factores implicados en la deshidratación cutánea se encuentran:

  • Factores intrínsecos:
    • Fisiológicos: edad, disfunciones fisiológicas de la queratinización o en la secreción sebácea.
    • Extrínsecos: eliminación anormal de agua (quemadura, vómitos, etc), carencias vitamínicas (malabsorción de ácidos grasos, manifestaciones inflamatorias como eritema solar, dermatitis atópica, etc), psoriasis, ictiosis, diabetes, abuso de alcohol o tabaco.
    • Iatrogénicas: abuso de laxantes o diuréticos. Algunos fármacos de aplicación tópica (corticoides, antiacneicos) compuestos que aumentan la permeabilidad en tratamientos transdérmicos.
  • Factores extrínsecos (destruyen o deterioran la capa hidrolipídica):
    • Agresiones climáticas y domésticas: sequedad del ambiente, calor, frío, viento, aire acondicionado, calefacción, sol, polución etc.
    • Agresiones químicas: detergentes, disolventes, productos alcalinos (jabones, productos depilatorios), cosméticos inadecuados, higiene excesiva.

Nivel cosmético

A nivel cosmético, se actúa de la siguiente manera:

  1. Oclusión: landinas, parafinas, aceites vegetales, sustancias filmógenas y siliconas.
  2. Humectación: glicerina, propilenglicol, polietilenglicol y sorbitol
  3. Reposición: ácido hialurónico, pantenol, urea y otros activos.
  4. Otros: evitar la exposición solar y realizar aplicación de fotoprotección solar (filtro físico y químico), así como una ingesta hídrica adecuada.

Para la hidratación diaria de la piel normal, seca o desvitalizada por la edad o por agentes externos, que precise cuidado y protección frente a radicales libres, se puede hablar de los siguientes ingredientes activos: colágeno, glicerol, aceite de trigo, almendras, aguacate, alfa-bisabolol, lípidos de moringa, vitamina E y filtros solares.

Despigmentantes

El principal responsable de la coloración de la piel es la melanina. Por lo ello, el conocimiento de la cascada de reacciones de la síntesis de melanina es fundamental a la hora de formular un producto cosmético despigmentante, así como la regulación, activación o inhibición de la enzima tirosinasa. Entre los mecanismos de los tratamientos despigmentantes para actuar a nivel cosmético se encuentra:

  1. Inhibidores de la tirosinquinasa: ácido kójico, ácido azelaico, arbutina, ácido elágico, ácido ascórbico y derivados.
  2. Inhibidores de la transferencia de melanosomas: niacinamida y algunos derivados de la soja.
  3. Renovadores celulares: alfa hidroxiácidos.
  4. Protectores UV: filtros solares físicos y filtros solares químicos.
  5. Blanqueantes físicos: óxido de zinc y dióxido de titanio.

Siempre se deben utilizar filtros solares. Habitualmente son activos e iluminadores. El tratamiento dermocosmético de las hiperpigmentaciones faciales y del melasma contiene activos despigmentantes con propiedades que actúan aclarando la mancha o el melasma, bloqueando la formación de melanina e impidiendo que el tejido se vuelva a pigmentar. Entre los ingredientes activos de una crema de tratamiento despigmentante se puede encontrar: ácido kójico, glicólico y fítico, arbutina, vitamina C estable, nicotinamida, extracto de regaliz, entre otros.

Fotoprotección

El envejecimiento prematuro causado por la radiación es responsable del 90% de los cambios que sufre la piel. Es más evidente en fototipos de piel I, II, III, que son pieles claras, pero la pigmentación oscura de la piel ofrece solamente protección parcial contra los efectos lesivos de la exposición excesiva a la luz del sol.

La luz del sol se encuentra compuesta de radiaciones de diferentes longitudes de onda. Estas pasan a través de la atmósfera y algunas son filtradas. Por otra parte, la radiación que alcanza la tierra es la UV y la infrarroja. La luz UV puede interaccionar con las células de la piel y ocasionar algunos efectos dañinos. Se encuentra agrupada en 3 categorías: UVC, UVB, UVA 3. La luz UVC está entre los rangos 200-280 nm. Estas tienen menor longitud de onda y en consecuencia presentan mayor energía. Casi toda esta radiación es filtrada por la capa de ozono. La radiación UVB se encuentra entre 280-320nm. Penetra a través del estrato córneo y la epidermis, causando daños en la piel que aparecen inmediatamente como enrojecimientos. Estos son conocidos como eritemas o quemaduras. También multiplica los melanocitos activos y estimula la enzima tirosinasa. El incremento de melanina da lugar al bronceado, que viene acompañado de quemaduras o eritemas. Así se obtiene una pigmentación indirecta. Esta radiación es la principal responsable del engrosamiento del estratocórneo.

Las de menor energía son las radiaciones UVA, con longitudes de onda de 320-400 nm. Estas pueden dañar algunos componentes estructurales de la piel como el colágeno y la elastina. Penetran en la epidermis y en la dermis. Este es el daño que provoca el fotoenvejecimiento UV inducido. A lo largo de los años, estos efectos acumulativos hacen que vayan apareciendo arrugas, marcado de las líneas de expresión y otros signos propios de la edad.

Los protectores solares pueden absorber la radiación ultravioleta, gracias a los ingredientes activos que tienen en su composición. De esta manera protegen la piel de los daños ocasionados por el sol. Gracias a su estructura química, los filtros ultravioletas son sustancias que pueden hacer reflexión o absorber la radiación UV.

Filtros

  • Químicos: la eficacia de las preparaciones de protectores solares depende de la absorción en el espectro del filtro (intensidad y ancho de la banda) y de sus características fotoquímicas, de acuerdo con su SPF evaluado.
  • Físicos: el óxido de zinc y el dióxido de titanio pertenecen a este grupo. No absorben luz UV, pero son capaces de reflejar la luz. Por ello son denominados pantallas solares. Son las más efectivos, pero su inconveniente es que dejan una película blanca tras su aplicación en la piel, lo cual ha sido mejorado micronizando estos materiales, obteniendo ZnO y TiO2 a un tamaño de partícula de 20 nm, el cual es considerablemente transparente sobre la piel.
  • Naturales: los extractos naturales de Hamamelis virginiana, Matricaria recutita, Aesculus Hippocastanum, Rhamnus purshiana, Cinnamomum zeylanicum, Caryodendron orinocense, añadidas a una fórmula cosmética con un componente sintético con actividad antisolar, han mostrado un aumento en su absorción UV y en su FPS. Esto ocurre debido a que los productos naturales dan a la piel propiedades biológicas como hidratación, efecto anti-irritante, repitelizante, entre otros, que no son proporcionadas por un producto sintético. Además existe un efecto de sinergia entre el extracto natural y el componente sintético.
  • Protectores solares biológicos o inmunoprotectores solares contribuyen a proteger la piel sin ser filtros solares. Es decir, carecen de capacidad para reflejar o absorber las radiaciones solares. Por tanto, sirven como complemento, pero no sustituyen los filtros solares físicos y químicos de las formulaciones cosméticas. Son sustancias que estimulan el sistema inmunitario cutáneo para hacer frente a las radiaciones ultravioleta (UV). Activan los mecanismos internos de la propia piel, lo que supone un nuevo enfoque de la protección, por lo que en la actualidad son motivo de numerosos trabajos científicos. Los filtros solares asociados con antioxidantes como las vitaminas A y E evitan la formación de radicales libres y estimulan el sistema inmunológico a nivel cutáneo.

Cuidados estéticos

La creciente demanda social de los tratamientos estéticos ha impulsado grandes avances en las tecnologías, materiales e instituciones que ofrecen programas de profundización académica alrededor de esta disciplina. Esta última aumenta las posibilidades de obtener expertos en la materia que sean capaces de ofrecer un abordaje médico desde diferentes perspectivas, como en el caso del Máster en Antiaging o el Máster en Tratamiento del Acné.

TECH Universidad Tecnológica, el creador de los anteriores posgrados (así como de otros tan reconocidos como el Máster en Medicina Estética), responde a la necesidad de capacitación que tienen tanto las personas como los futuros profesionales. Se trata de una institución encargada de convertir a sus estudiantes en los expertos más actualizados del sector médico, estético y sanitario.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *