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Durante muchísimos años, el constructo de alexitimia ha sido la forma estándar de explicar la etiología de los trastornos psicosomáticos. Se trata de una incapacidad de expresar con el lenguaje las emociones y se conceptualiza como un problema en el procesamiento de la información afectiva, así como la regulación de los efectos negativos en la mente.

Revisión histórica del concepto

Tanto en la revisión histórica del concepto como sus características e hipótesis teóricas, mantenemos la publicación exacta de la S.E.M.P. y P.M. Se debe a que ha sido una de las instituciones de mayor capacidad para integrar el estudio del concepto de alexitimia en la psicología actual. Diversos antecedentes prefiguran la primera formulación del concepto de alexitimia. Todos ellos tienen en común la originalidad de atribuir a la identificación y expresión emocional un importante papel en la génesis de la enfermedad funcional. Se define en un momento en que el conflicto intrapsíquico era utilizado por la medicina psicosomática y la psicología como el principal mecanismo explicativo de los trastornos psicosomáticos “clásicos”.

En 1948, Ruesch informó que los pacientes psicosomáticos mostraban una “personalidad infantil” caracterizada por una deficiente capacidad simbólica de expresión emocional. Estaba marcada con dependencia y expresión a través de canales somáticos y de acción. Por su parte, McLean coincide en señalar, además, su aparente incapacidad para verbalizar emociones. Especulaba en torno a los que denomina “lenguaje del órgano”. Se trata de un mecanismo por el cual, en situaciones de estrés, esta incapacidad tendría su cauce expresivo a través de la somatización. Su origen atribuye a una supuesta alteración neurológica causada por la disfunción de las conexiones entre el sistema límbico y los centros corticales.

Ya en la década de los cincuenta, tanto Horney como Kelman repararon en el peculiar estilo cognitivo de estos pacientes. Lo que es más importante, diferenciaron la estructura que caracteriza a los alexitímicos de los rasgos propios de las neurosis. También atribuyeron el trastorno a un mecanismo de defensa. Más tarde, Marty y Muzan observaron en estos pacientes una estructura de personalidad denominada la pensée opératoire. Está caracterizada por una reducida capacidad de fantasía, así como un lenguaje y un peculiar estilo cognitivo orientado hacia los detalles externos. También se trata de un tipo de pensamiento limitado a la reproducción de los detalles de acciones pasadas, sin añadir matiz subjetivo alguno a su descripción.

Características

La alexitimia es un constructo hipotético multidimensional. Fue formulado en la década de los setenta por Sifneos para describir una compleja constelación de manifestaciones cognitivo-afectivas observadas en pacientes aquejados de alteraciones psicosomáticas. Su prevalencia se estima en torno al 8% en varones y del 1,8 % en mujeres. Así mismo, en el 30 % de los pacientes con trastornos psicopatológicos.

Alteraciones

Se considera que quienes padecen altos niveles de alexitimia muestran una alteración caracterizada por:

  1. Dificultad para identificar emociones, sentimientos y afectos. Esta indiferenciación entre los distintos estados emocionales se produce no sólo respecto a los propios estados del individuo, sino también con relación al reconocimiento (facial, vocal o conductual) de las manifestaciones emocionales en otros sujetos. El sujeto alexitímico parece no diferenciar una emoción de otra, el miedo de la cólera, la ansiedad de la tristeza.
  2. Dificultad para describir emociones, sentimientos y afectos. Esta alteración tiene su expresión en una marcada dificultad para verbalizar las emociones y describir a los otros todo lo referente al ámbito de los afectivo y subjetivo. Si es capaz de verbalizar una emoción, le resulta imposible describir qué es lo que siente. Su mundo emocional está tan desarraigado del control cognitivo, que es frecuente que sus escasas manifestaciones sean explosivas, bruscas e incontroladas.
  3. Dificultad para diferenciar los sentimientos de las sensaciones corporales que acompañan a la activación emocional. Las manifestaciones fisiológicas asociadas a la activación emocional son atribuidas erróneamente a síntomas físicos vagos, equiparándolas a la emoción misma. En situaciones emocionales intensas, el alexitímico refiere simplemente la existencia de malestar físico, incapaz de describirlo con precisión.
  4. Constricción en los procesos simbólicos. Se aprecia una reducida capacidad de fantasía, rememoración y manejo simbólico de las emociones y afectos. El alexitímico se caracteriza por un pensamiento concretista, un hilo discursivo estéril, monótono, parco y desprovisto de tintes afectivos. En la comunicación preverbal, son sujetos rígidos con escasa mímica y parcos en movimientos corporales. Usan pocas gesticulaciones al hablar, se sientan de forma rígida y apenas introducen cambios en el tono de voz. No es de extrañar que la falta de colorido emotivo, la monotonía de sus ideas y la descripción minuciosa de situaciones despersonalizadas provoquen en la terapeuta fatiga, aburrimiento y pérdida de interés.
  5. Estilo cognitivo caracterizado por una preocupación hacia los detalles y acontecimientos externos. Su lenguaje se caracteriza por la parquedad de referencias abstractas y simbólicas. Por el contrario, aparece repleto de detalles estériles y monótonos, limitado a describir los detalles de sus conductas en ausencia de coloración afectiva.
  6. Utilización de la acción como estrategia de afrontamiento en situaciones de conflicto. Se cree que la manera de resolver el estado emocional displacentero, se reduce exclusivamente a la realización de conductas directas. Superficialmente son individuos activos y bien adaptados a la realidad. Sin embargo, Taylor los define como sujetos-robots, con una existencia mecanizada. Disfrutan de un pseudonormalidad a expensas de un escaso contacto con su realidad psíquica. Precisamente por su tendencia a la acción y su pragmatismo, han sido relacionados con el patrón de conducta tipo A, sin que hasta el momento existan estudios al respecto.
Rasgos alexitímicos en clínica

Lesser refiere una serie de características que permiten identificar los rasgos alexitímicos en la clínica:

  1. El paciente parece “recitar” (más que describir adecuadamente) de manera aburrida y monótona sus síntomas físicos, sin relacionarlos en ningún momento con situaciones o contextos emocionales capaces de elicitarlos, ni referir antecedentes de estrés.
  2. La incapacidad de caracterizar y describir con claridad las sensaciones corporales.
  3. La falta de conciencia, o dificultad para relacionar proporcionalmente a su magnitud, sobre la importancia de los estresores como antecedentes o consecuentes de los diversos estados emocionales.
  4. La incapacidad para describir los afectos y sentimientos asociados a cualquier contexto, situación o proceso.
  5. Con frecuencia, estas características están presentes en sujetos que han padecido eventos traumáticos de gran intensidad.
  6. El sujeto suele mostrarse aparentemente conforme y participativo en el tratamiento. Sin embargo, no suele responder de acuerdo a lo esperado.

Hipótesis etiológicas

Desde diferentes marcos, se han formulado distintas hipótesis etiológicas entre alexitimia y formación de síntomas. Por carecer de comprobación empírica, quedan reducidas a teorías hipotéticas o especulativas. Si bien hasta el momento no existe una hipótesis unánimemente aceptada sobre el origen de la alexitimia, son al menos cuatro las teorías elaboradas en torno a su etiología.

  1. Explicaciones neurofisiológicas: atribuyen la alexitimia a una inhibición de la transmisión límbico-neocortical. Existen diversas hipótesis convergentes al respecto. Así, recientemente, se ha descrito un incremento en la actividad de ciertas estructuras límbicas implicadas en la regulación de la expresión de las emociones predominantemente por las vías motoras, frente a las áreas que las regulan a través del uso de la expresión verbal.

Desde el Instituto Europeo de Psicoterapias de Tiempo Limitado se revisó la literatura a partir de 2005. Se percibió que la desconexión funcional entre el sistema límbico y el neocortex tiene más que ver con un funcionamiento de nuestro cerebro antes situaciones que percibe como muy peligrosas y que hemos denominado secuestro emocional, dando el nombre de cerebro tipo II. En definitiva lo que le pasa al alexitímico es que no tiene capacidad de salir de su secuestro emocional. Se debe a que intenta la gestión desde la razón y esto, en momentos en los que nos encontramos en cerebro tipo II, es imposible.

La gestión emocional es la capacidad que tenemos de ser conscientes, de vincularnos con el universo emocional que sentimos en cada momento. A partir de ahí, podemos cambiar a otro universo emocional más adaptado, siempre que el universo en el que nos hemos colocado no se ajuste a la situación que vivimos. Es decir, no tenga razón de ser. Para ello tenemos un arsenal de tecnología que hemos diseñado desde la Psicoterapia de Tiempo Limitado. Conseguir pasar de un universo emocional a otro no siempre es posible cambiando el pensamiento, por lo que esta tecnología nos permite cambiar de un universo emocional a otro desde la propia emoción. Tener inteligencia emocional permite elegir la emoción adecuada para cada momento. Y si no estamos en la emoción adecuada, podemos cambiar de una emoción a otra sin emplear la cognición.

Poblaciones

Hay dos poblaciones que se encuentran enmarcados en este secuestro emocional de forma permanente:

  1. La primera son los menores de siete años. Hasta los siete años, la zona orbitofrontal, que es la estructura cerebral más sofisticada dentro de la evolución, no tiene la suficiente madurez. Es decir, no está suficientemente mieliniada. Por ello no puede inhibir el impacto emocional. Querer que los menores de siete años puedan reflexionar (que es distinto a pensar) para cambiar su forma de entender la situación simplemente es imposible por inmadurez neurológica. Por lo tanto, los modelos anteriores al VEC colocan una solución imposible de realizar por los menores de siete años.
  2. Y la otra población que está también secuestrada por la emoción, son aquellos cerebros que viven en una rigidez emocional. Es decir, no tienen capacidad para activar todas las estructuras y con ello todas las químicas cerebrales. Los motivos pueden ser varios, desde los genéticos al aprendizaje experimentado. Pero estas personas mayores de siete años tampoco pueden reestructurar la emoción cambiando su pensamiento. Se estima que esto ocurre en el 30% de la población mayor de siete años.
10 principios básicos

Se han encontrado varios hitos equivocados que estaban insertados en los modelos de inteligencia emocional anteriores al nuestro. Estos hitos se hicieron mitos y quizás sean las fuentes de la incapacidad para poder demostrar neurológica y bioquímicamente lo que ocurre entre la mente y el cuerpo en la persona alexitimica. Los diez principios básicos de la Psicoterapia de Tiempo Limitado para poder encontrar esta relación son:

  1. En los modelos anteriores a la Psicoterapia de Tiempo Limitado, la inteligencia emocional se centra en enseñar a las personas a identificar las emociones, cambiar el pensamiento para que estas cambien y a expresar dichas emociones. Con nuestro modelo ahora es posible también cambiar el código emocional. Esto supone un avance cualitativo. En él se consigue gestionar la emoción desde la emoción y con ello mejorar el rendimiento y la calidad de vida, sin tener que necesitar que el cambio se haga desde el pensamiento.
  2. ¿Por qué es importante esto? Lo es porque ya en 2005 fuimos capaces de averiguar que debemos diferenciar dos tipos de funcionamiento en nuestro cerebro: Cerebro tipo I y Cerebro tipo II. En el cerebro tipo I, las conexiones entre el cerebro que piensa y el que se emociona son posibles de forma recíproca. Por lo tanto, estando en el cerebro tipo I, no hay problema en poder cambiar la emoción desde el pensamiento. Pero en el funcionamiento del cerebro tipo II, esto es imposible. Se debe a que es un cerebro que está secuestrado por la emoción. Por ello, por mucho que el pensamiento intente cambiar la emoción cambiando su forma de procesar la información, no es capaz de conseguirlo.
  3. No existen emociones básicas negativas. Todas son positivas y necesarias para la supervivencia. Por ello, la evolución las ha creado y las mantiene. Las emociones básicas son instrumentos de adaptación que vienen en nuestro genoma. Por ende, no son aprendidas. Podemos decir que existen emociones desagradables y agradables, o displacenteras y placenteras, pero todas son positivas.
  4. Para que una emoción se denomine como básica debe cumplir cinco criterios:
    • Necesita para activarse de un mismo neurotransmisor o de un similar cóctel de neurotransmisores.
    • Necesita de la activación de iguales estructuras neuroanatomías.
    • Tienen como preámbulo una respuesta psicofisiológica. Es decir, que efectúan sobre una plataforma de acción ante un estímulo.
    • Se produce una comunicación tácita tanto intra como intersujeto.
    • Se esculpen unos signos faciales concretos y únicos para cada una de las emociones.
  5. Tal y como hay 10 plataformas de acción, y como no puede ser de otra manera hay 10 emociones básicas, tres de ellas inéditas en anteriores modelos:
    • Desagradables: Miedo, rabia, asco, culpa y tristeza.
    • Mixta: Sorpresa.
    • Agradables: Curiosidad, Admiración, Seguridad y Alegría (C.A.S.A.)
  6. Las plataformas de acción son en sí motores, inercias que llevan al sujeto a una acción. Es decir, son motivaciones. Por lo tanto, no deberíamos relacionar motivación con acercamiento, y por ello con positivo. Hay motivaciones que nos alejan del estímulo y no por ello dejan de ser una motivación. Cada plataforma de acción es una motivación totalmente lógica si la situación en la que vivimos es adecuada a esta motivación concreta.
  7. Tenemos que diferenciar entre pensamiento y reflexión. El pensamiento no siempre es consciente. Es lo que llamamos sentimiento (parte racional de la emoción), fantasía o imaginación. Todos estos fenómenos son cognitivos, pero no siempre conscientes. Cuando un pensamiento es consciente, lo que imaginamos o fantaseamos se hace consciente. Ya estamos en otro universo. Es el universo de la reflexión y, por lo tanto, de la zona más evolucionada de nuestro cerebro, el córtex frontal orbital.
  8. En la P.T.L. se pone la esencia de la gestión emocional en las competencias intrapersonales, que son Autoconcepto, autogestión y autonomía. Y es cuando estas se consiguen cuando somos capaces de dominar las competencias interpersonales, que son maestría social y excelencia emocional.
  9. Las emociones desagradables están ceñidas a los neurotrasmisores activados por el glutamato. Es decir, aquellos que nos defienden de la adversidad. Estos neurotransmisores son la Adrenalina, Noradrenalina y Dopamina. Mientras que las emociones agradables están determinadas por la influencia del G.A.B.A. y estos son la Serotonina, acetilcolina, oxitocina y endorfinas.
  10. Es muy necesario que nos pongamos de acuerdo en llamar a las emociones con un nombre común. Para eso tendríamos que colocar en el epicentro de la nomenclatura aquello que nos sucede en el cerebro.
Teorías

Siguiendo la investigación desde la S.E.M.P y P.M. encontramos que hay teorías genetistas, socioculturales y, por supuesto, psicoanalíticas.

  • Genetistas: Estas teorías indican la importancia del componente hereditario en la alexitimia, sobre todo después de realizar estudios con gemelos. Sin embargo, no había en estas investigaciones excesiva bondad en el control de las variables que tienen que ver con la comunicación familiar y otras variables socioculturales.
  • Socioculturales: el aprendizaje por imitación y sobre todo si se miden variables socioculturales como bajo nivel cultural, bajo cociente intelectual y tener una edad que supera los 30 años. De esta manera, se encuentra como muy significativo que en sociedades orientales, al tener menor valor social, la expresión de las emociones es más fácil encontrar sujetos alexitimicos que en la sociedad occidentales, en las que la expresión emocional sí se considera como un recurso positivo de socialización. De aquí que haya teóricos que consideran que la alexitimia tiene muchos condicionantes transculturales.
  • Psicoanalistas: Por último, la S.E.M.P. Y P.M. suponen teorías psicodinámicas tales como la importancia de los primeros meses de vida. Explica la alexitimia como una fijación del yo en un periodo pregenital. La negación y la represión de lo sentido, junto con características de la personalidad, explica la formación de los síntomas alexitimicos.

Evaluación

Actualmente no existe ningún instrumento que pueda evaluar de forma directa el constructo que denominamos alexitimia. Uno de los motivos es que es difícil de saber qué es realmente la alexitimia. Por ello es complicado medir lo que no se sabe muy bien como objetivar. Diferentes autores intentan medir la función simbólica del sujeto a través de escalas de autoobservación, test proyectivos, cuestionarios y entrevistas. Las más señaladas por la investigación son:

  • Escalas: El Beth Israel Hospital Psychometric Questionnaire (BIQ), en sus dos versiones de uso clínico, es quizás el instrumento más utilizado. En la primera versión (BIQ1) el terapeuta es el que rellena los 21 ítems que la componen. Por ello ha sido criticada su objetividad, teniendo en cuenta que para realizarlo bien el entrevistador tiene que ser muy especialista en sentir el estado emocional del sujeto. En consecuencia, debe tener una gran capacidad para simpatizar. El (BIQ2) es una escala de autoevaluación para el paciente. Da respuesta a preguntas semiestructuradas que se suponen darán al clínico información no obtenida mediante la entrevista sobre las características alexitímicas del paciente.
  • Técnicas proyectivas: En este tipo de herramientas, el más utilizado ha sido el TAT, en algunas de sus formas (Thematic Apperception Test). Sobre todo se ha utilizado para medir la fantasía y la posibilidad de expresar las emociones. Los resultados indican que aquellos sujetos tienen el siempre presente patrón de personalidad tipo A. Por ello son sujetos negadores que utilizan la acción como estrategia de afrontar sus problemas o dificultades. Son muy pragmáticos, sin capacidad para fantasear y poder resolver en su mente. También, con esta misma técnica, Taylor observa menor capacidad de expresión emocional en sujetos psicosomáticos afectos de colon irritable que la presentada en pacientes neuróticos.
  • Entrevista estructurada: en 1986, Krystal y cols introducen el Alexithymia Provoked Response Questionnaire (APRQ). Tiene la curiosidad de emplear elementos semejantes a la inoculación de estrés para que el sujeto responda de forma emotiva. Tiene 17 ítems, y su forma de administrarlo es fácil. Es fundamental en la crítica que el entrevistador no tiene que elaborar el cuestionario, por lo que reduce la parte subjetiva de la valoración. No obstante, aprovechando esta crítica, en la realidad de la investigación no vemos ningún problema si el entrevistador está entrenado para que pueda comprobar la emotividad del paciente.
  • V.E.C.A. es una escala realizada por el equipo de investigación del Instituto Europeo de Psicoterapias de Tiempo Limitado junto con Emotional Network. Sus siglas significan (Aptitud para la vinculación emocional consciente). Es una escala 360º que permite saber la vinculación consciente que tiene el sujeto con sus emociones. Pero a la par, cómo le observan sus familiares, compañeros, profesores y todo aquel que pueda opinar desde la convivencia con el sujeto. Este cuestionario es, bajo nuestro punto de vista, el instrumento a tener en valor en la investigación futura.

Procesamiento de estímulos emocionales

A ciertas edades tenemos dificultad para poder procesar lo estímulos emocionales. Creemos que esto es lo que les pasa a los alexitimicos. Para ello voy a explicar un nuevo concepto neurológico. Por ello tan polémico como muchos otros, es el concepto de “Poda sináptica”.

Hay unas proteínas que hacen de tijeras de podar. Aquellas ramificaciones de las neuronas que no se han usado, es decir no han conseguido tener conexiones con otras neuronas, simplemente se las poda. Esta poda no mata a la neurona. Todo lo contrario, fortalece las zonas de esa neurona que sí que se conectan y tienen relaciones con otras. La apoptosis sí que mata a la neurona en su totalidad, que es lo que suele suceder con algunas enfermedades. Sin embargo, la apoptosis y la poda sináptica es igual que si un jardinero llena de cal el árbol (lo mata) a si poda sus ramas (le da más vida).

En la universidad de Oxford en 2007, y de Yale en 2011, se han descrito que hay dos grandes momentos de poda: una en el cerebro del niño, que al succionar todo lo que le llega, hay un momento en el que algunas neuronas dejan de tener actividad porque esa información ya no ha sido renovada. Por ello selecciona en una primera poda la información que va a quedar como definitiva. Y luego la siguiente poda que llega hasta los veinte años, pero que su máximo esplendor sucede hacia los dieciséis.

Disfunciones

Desde el ámbito disciplinar de la psicología de la emoción, se ha interpretado la alexitimia como un fenómeno de carácter predominantemente cognitivo. Es potencialmente capaz de ofrecer información en torno a las relaciones entre emoción y cognición. A este respecto, recientemente se han validado experimentalmente gran parte de las premisas conceptuales que subyacen al constructo, especialmente las referentes a las alteraciones del procesamiento de la información emocional. Estos estudios apuntan a la existencia de una serie de disfunciones, entre las que destacan:

  1. Dificultad para procesar información afectiva de carácter no lingüístico, tal y como se ha demostrado en tareas de presentación taquitoscópica de estímulos no lingüísticos. Esta alteración es especialmente manifiesta a la hora de identificar información emocional transmitida a través de expresiones faciales.
  2. Dificultad para discriminar entre distintos estados emocionales.
  3. Déficit en el procesamiento verbal de estímulos emocionales.
  4. Procesamiento no simbólico de la información visual. Basándose en las propuestas conexionistas del grupo que propugna la posibilidad de modelizar el funcionamiento de ciertas funciones cerebrales.
  5. Dificultades en la propiocepción visceral de las manifestaciones fisiológicas asociadas a la activación emocional.
  6. Patrones específicos de activación cerebral en respuesta a estímulos afectivos.
  7. La hipótesis que planteamos desde nuestro modelo tiene que ver con la no integración del estímulo dentro del sistema.

Trastornos psicosomáticos

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